
A punto de caer veo el suelo, observo la figura de los pies descubiertos por tus besos. Comienza agosto, mi vida, continúo el año de los reencuentros, debajo de las piedras el pasado , un presente lleno de castillos de arena, rompiendo promesas, bebiendo futuro, quemándome la garganta con te quieros , perdida en otra ciudad que conozco, huyendo del destino que me persigue tras tus ojos, como una sonámbula al borde del precipicio, empapada de agua de sueño, espejismo reflejado en un charco . Te diré que sigo entre la frontera del espejo, entre la realidad y el sueño, pintando mensajes invisibles en la pared, mi corazon latiendo fuerte, llueve al otro lado de mis párpados esta mañana de verano , sigo dejando pasar el tiempo que calmará la fiera que llevo dentro de mí y mi tristeza. Tardé en comprender, y ahora busco algo que hacer, el lado claro de las cosas, tesoros y un lugar en las sombras, busco algo en qué creer, cambiar para seguir siendo la misma . Estoy bailando desnuda en la torre que construímos a escondidas, quemándome las manos que podrían alcanzarte y te rechazan ¿Quieres ser mi amigo? Estoy cavando mi fosa, y la tuya ¿Me ayudas? Dispárame con una pistola, no dolerá más , ni menos , me ves pero ya no soy yo quien está...son insondables los caminos, se separan , se cruzan, los hacen , los hacemos, los hicimos.
Leo desde mi parte del espejo, los mensajes que escribiste para mí decían te quiero, lo siguen diciendo impasibles e indiferentes , nosotros ya no lo decimos...¿Todo da vueltas o la que da vueltas soy yo ? Tampoco importa , otra cosa que ha dejado de importar.
No entiendo los silencios, no me dicen nada, prefieros los sonidos, los ecos erróneos, el retumbe de palabras, el mostrar, enseñar, lo que no existe no lo conozco, si no oigo el susurro del agua, no hay rio, no hay mar sin olas que golpeen y atruenen mis tímpanos, no existe el amor sin te quieros , decir te quiero no hace el amor.
Cuando el cielo grite te buscaré, cuando calle huiré.... llámame.